Busco el rayo de luz que se filtra en un día nublado
Busco el rayo de luz que se filtra en un día nublado ; ese rayo mágico cuya estela destaca en el horizonte y que ilumina un punto concreto del paisaje. La naturaleza siempre nos permite esa punto de fuga ; ese respiradero a través del que escapar de la pena que nos asola. Si te cuesta encontrarlo has de mirar bien, extender tu vista lo más que puedas y si no llegas a ver su estela, sirva como prueba un pedazo de sierra, de vega, un olivo lejano; pero no ceses de buscar jamás. Hay ocasiones, como me ocurrió en la pasada noche, en que has pasado el día entero y no lo has encontrado y en el lugar en el que menos lo esperas ves a lo lejos una melena que destaca del resto, que te ofrece conversación y consuelo: ahí tuve mi rayo de luz. Tuvo que ser a través de dicha conversación, como comencé a redescubrir que no todo el mundo es gris y que hay seres llenos de luz que siempre están dispuestos a ofrecerte una palabra de ánimo. La vida es tan grande, es tan bella, que el más mínimo...