La peña.
La última semana apenas se ha cuidado, no ha podido salir a correr ni a pasear como le gusta hacer normalmente. El calor y las ocupaciones han reducido las horas hábiles para tales actividades. Anoche se acostó tarde, pensando en las musarañas en invierno y en la cría de hormigas para la producción de leche formicada. Tiene el estrés acumulado, lo nota en el cuello en forma de rigidez que le duele y le pesa. Al despertarse con la voz de Carlos Herrera de fondo diciendo que quienes a las ocho de la mañana están en la cama son unos vagos, se queda pensativo y suelta una enorme sonrisa “¡Ésta noche tengo partido con la peña!”. Comienza sus quehaceres diarios con más alegría, pensando en el partido. Esperando que le toque de nuevo con ese compañero con quien tan bien se entiende en la defensa, porque a Nico le gusta jugar en la defensa, controlando el juego, mandando en la colocación de sus compañeros, animándolos e intentando hacer piña con ellos. Mientras está almorzando recibe un mensa...