Solo de trompeta en calle Amargura
Estamos en plena Semana Santa y la lluvia ha vuelto a convertirse en protagonista: unos la miran con lágrimas en los ojos, aquellos que pasaron meses preparando las salidas procesionales que colman nuestra tierra de calles llenas de cera, de olor a incienso y de emociones; los hay que también lloran, ya que la esperaban como agua de mayo para revitalizar las pobres arcas de sus negocios de hostelería y poder sacar para pagar el alquiler y las nóminas un par de meses más; también están las gentes del campo, sector en el que a unos les viene muy bien la lluvia y a otros las destruye las cosechas. Como un solo de trompeta de los que te erizan el vello, ha sacado el Gobierno los nuevos Presupuestos Generales del Estado, los más restrictivos de la historia. Y ya se sabe, tras el solo de trompeta se produce un instante de silencio seguido del sonido de los tambores que nos marcan el ritmo. A los españoles, cual costaleros que soportamos una pesada carga, nos toca seguir el sonido de lo...