La melancolía de Venus
En el sueño del que acabo de despertar veía el mar tras mucho tiempo sin hacerlo. Me encontraba algo apesadumbrado por la preocupación que me provocan los problemas de salud, falta de trabajo e infelicidad de algunas personas que me son muy cercanas. Sin pensarlo dos veces corrí hasta el agua y me sumergí por completo en el mar; nadé con ganas durante un buen espacio de tiempo, lo hacía sin rumbo fijo, con una rabia que se difuminaba con cada brazada. Cuando por fin me sentí más relajado decidí bucear y me quedé maravillado con la gran belleza que nos ofrece el fondo marino. Tras una roca vislumbré a lo lejos una estatua de mármol que representaba a la diosa Venus; tras subir a la superficie para tomar oxígeno volví hasta la Venus para examinarla con mayor detenimiento: le faltaba una mano y en su mirada, la diosa del Amor reflejaba una enorme melancolía —así es el Amor— me dije al verla. A un par de metros de distancia llamó mi atención algo que brillab...