Citas con polaroid en la Cafetería Florida
A sus vaqueros de marca y al enorme jersey cuyas mangas cubrían sus manos, Laura había añadido una chaqueta de piel de zorro que tomó prestada del armario de su madre, para verse más elegante, así como una gorra vaquera que usaba desde la operación para disimular su cabeza rapada. Subió el escalón de mármol blanco que daba entrada a la Cafetería Florida, abrió la pesada puerta de cristal y pasó a su interior. Se trataba de una cafetería elegante: tres lámparas de araña colgaban de su techo; el suelo era de un impoluto mármol blanco, cuya antigüedad era delatada por los pequeños piquetes hechos con tazas caídas a lo largo del tiempo; los camareros vestían de uniforme: pantalón de vestir de color negro, camisa blanca, chaleco color verde botella y una pajarita negra; la barra estaba situada a la izquierda y combinaba de un modo muy elegante madera noble, piel y un mármol rosado con vetas negras y grises que invitaba a fijar la vista en él y perderse en pensamientos profundo...