Conservar el espíritu de un niño



Conservar el espíritu que teníamos en nuestra infancia: curioso, indómito, lleno de capacidad de asombro y de ilusión en cada cosa que emprendemos.
Seamos un poco más niños para lograr llegar a ser mejores adultos. 


Fuerza y ánimo







Comentarios

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Almudena Martín

Muchas gracias

Age quod agis