El buen escritor busca buenos puntos de anclaje
El buen escritor amarra sus historias a puntos de anclaje fijos, que son los que darán sujeción a todo el entramado.
![]() |
Amanece en el Pantano del Cubillas (Granada) |
En la primera fase de la creación de un relato, obra de teatro, guión cinematográfico o novela, el escritor ha de comenzar por idear una historia. Dicha historia, incluso en los casos en los que se trata de literatura fantástica, ha de tener solidez; ha de parecer real y factible; ha de someterse a las reglas de la lógica: pues incluso en los más extraños universos, ha de existir un orden (Cosmos), enfrentado al Caos.
Para tener esa apariencia de realidad, hemos de valernos de anclajes sólidos e inamovibles y los hay de diferentes tipos:
- · Uno o varios personajes que sirven al personaje principal como punto de referencia.
- · Lugares que hagan de ancla, que sirvan de punto inamovible que aferra al personaje, incluso en las situaciones más disparatadas, a la realidad. (En el caso de "Julia y los ordeñadores de hormigas", me serví de lugares que me son muy conocidos, lugares cuya existencia puede ser constatada por cualquier persona: Pinos Puente, Granada, Chinchón...).
- · Un acontecimiento histórico: la historia puede tener como punto de referencia un acontecimiento histórico, como puede ser un magnicidio, la conquista de una ciudad, una batalla o en el caso de uno de los libros para los que me documento, uno de los viajes de Colón a América. Dichos hitos de la historia darán a nuestra historia un punto de referencia que la anclará a la realidad a vista del lector.
¿Se os ocurren más tipos de puntos de anclaje?
#NuevoPost "El buen escritor busca puntos de anclaje"https://t.co/J5I2dFuKXu@LibreriaPicasso #escribir #JuliaYLosOrdeñadoresDeHormigas pic.twitter.com/QrVE7qNqaI
— José Luis López R (@joselop44) 4 de abril de 2017
Comentarios
Publicar un comentario