Amor, el día de San Valentín, se pone su mejor traje de mendigo


San Valentín, Amor, amor, Julia y los ordeñadores de hormigas, José Luis López Recio, joselop44,


Amor, el día de San Valentín, se pone su mejor traje de mendigo. Lo arrastran, comercian en su nombre y nadie le ha pedido permiso.  San Valentín suena a diminutivo cariñoso pero falso, pues ha de ser muy valiente quien se adentre en una relación amorosa, que en la mayoría de los casos termina en fracaso.

El Día de San Valentín nadie se acuerda del santo; si te lo mencionan recuerdas la imagen de unas flores y una caja de bombones, en el mejor de los casos un libro, tal vez de romance o la antología de alguno de los grandes poetas románticos.

Amor es mucho más que un regalo en un día impuesto: es enorme y variado; es  un maestro del disfraz que se nos presenta vestido de un modo diferente en cada ocasión; es celoso y entregado; es frugal e inocente; es pasión a raudales en una tarde de verano y cariño apasionado junto a una chimenea en pleno invierno. Amor es risa y llanto; es susurro y grito desesperado: lo que Amor no es, es un regalo.

Mientras escribía "Julia y los ordeñadores de hormigas", me vi  en la necesidad de indagar en diferentes tipos de relaciones amorosas y me di cuenta de la cantidad de matices que tiene cada una; de la riqueza que aporta Amor, con sus diferentes disfraces, a nuestras vidas. En la novela aparece en primer lugar un amor en fase de tentativa; un primer amor que es tímido pero al que le sobra valor para equivocarse. Aparece un amor construido a base de años, que ha sabido cambiar de traje ante los enamorados para convertirse es más profundo y sincero. Aparece el amor prohibido, y la figura de "la otra", contraposición a la de la pareja no amada. Todos son sinceros y todos son distintos.


Amor es muchas cosas, pero no un regalo. Puestos a regalar y a festejas San Valentín, que sea un abrazo, un beso, una sonrisa, siempre llenos de cariño del bueno.





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