Lloré una lágrima gigante




Lloré una lágrima gigante, José Luis López Recio, Playa Granada







En un sueño lloré una lágrima gigante. Tan grande era, que emprendió un camino propio hacia el mar: regó los campos de la vega y logró que aumentara la cosecha; encontró desfiladeros por los que atravesar montañas, y a su paso dejó un rastro de una vegetación tan frondosa, que sirvió de alimento a conejos, cabras y ciervos; al llegar a su destino, mi lágrima se entretuvo con unos niños que querían jugar en la orilla del mar. Saltó, bailó y jugó con ellos: logró que sintieran la felicidad.

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