Noches de luna intensa; noches de insomnio y de sueños







Sin dejar de escuchar la lluvia sobre el tejado del edificio que me cobija, la luz intensa de la luna, que se vale de las nubes como pantalla, se cuela por mi ventana.

Las noches de insomnio son perfectas para soñar despierto y son tantos mis sueños, que me impiden cerrar los ojos y alcanzar el descanso que necesito.


No renuncio a mi ser por más que haya quien desprecie al soñador que hay en mí, pues si lo hiciera, me convertiría en un ser gris de los que llenan las calles derrotados por la cotidianidad; en un esclavo de lo que otros quieren que piense: me gusta ser quien soy.

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