Trabajos incompletos



¡Buenos días amigos!

Hoy he tenido la inmensa fortuna de ver el amanecer. Ahora disfrutamos de un cielo azul y despejado, capaz de expulsar cualquier pesadilla, incluso la que me ha impedido dormir esta noche. Es la pesadilla sobre la que escribo un relato; es el relato que dejé algo aparcado por la dureza de adentrarme en mi alma y dejarla desnuda de los parapetos  que protegen a mi lado consciente de todo lo que sabe el subconsciente.

Parece que haber comenzado el relato no es suficiente, la pesadilla me pide más a cambio de permitir que tenga un sueño plácido. Tendré que terminarlo, enfrentarme a esas inseguridades y miedos y dar fin de ese modo a esta guerra interna que me asfixia.

Como os decía, ha amanecido un día espléndido que pasaré, en buena parte, con las manos sobre el teclado mientras termino de construir el relato, es decir, haciendo lo que más me gusta: escribir.


¡Os deseo un muy feliz comienzo de semana!

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