Don Francisco Ayala: la Alhambra en el fondo del pensamiento

Ya he leído crónicas sobre su vida y su muerte. La larga lista de distinciones que recibió en vida. Así que para citar a otras fuentes; prefiero que sea el propio don Francisco quien os hable, por ese motivo transcribo unas palabras suyas sobre Granada en una entrevista concedida a Canal Sur.
“Cuando tras el largo exilio volví a España, quise visitar los lugares de mi infancia. Casi medio siglo había transcurrido desde que por última vez viera mi ciudad natal. Salió mi familia de Granada siendo yo un chico a punto de terminar su bachillerato y desde entonces nunca más había estado allí. Había vivido en Madrid, Berlín, Praga, Barcelona, Buenos Aires, Río de Janeiro, Puerto Rico, pero nunca más había vuelto a Granada; casi medio siglo. Regresé y todo seguía igual; todo respondía y se ajustaba enseguida a la imagen de mi recuerdo.
El aspecto de la ciudad en su conjunto, no había cambiado todavía nada; tardó más que otras partes de España en sentir el cambio, de modo que para mí fue muy encantador eso, porque hubiera sido un desengaño encontrarme cambiadas las cosas que yo había vivido de niño.
El centro de la ciudad, emocionalmente era la Alhambra. Para mí era la atracción máxima ya de niño. Creo que para todos los granadinos lo era en un sentido simbólico, porque estoy seguro de que muchos, muchos granadinos nacieron y murieron sin haber ido a la Alhambra, pero la Alhambra estaba en el fondo del pensamiento. El paisaje humano de aquella Granada era variado y pintoresco, todavía muy pintoresco: gente de pueblo, los catetos que llamaban; muchos gitanos con sus puros y sus pequeños negocios; los señores, con sus trajes severos; las señoras, que no andaban mucho por la calle, siempre acompañadas por supuesto.
Lo granadino está dentro de mí; en la impronta, lo grabado en la memoria y en mi espíritu en la infancia sigue existiendo; no se pierde. Yo, en la extrema vejez en que estoy me doy cuenta de que mi personalidad está fraguada por las experiencias de mi infancia y mi adolescencia.”
Don Francisco Ayala, descanse en paz. Deseo que vaya a un Cielo en el que pueda continuar su costumbre de tomar un par de copas de whisky para cenar.
“Cuando tras el largo exilio volví a España, quise visitar los lugares de mi infancia. Casi medio siglo había transcurrido desde que por última vez viera mi ciudad natal. Salió mi familia de Granada siendo yo un chico a punto de terminar su bachillerato y desde entonces nunca más había estado allí. Había vivido en Madrid, Berlín, Praga, Barcelona, Buenos Aires, Río de Janeiro, Puerto Rico, pero nunca más había vuelto a Granada; casi medio siglo. Regresé y todo seguía igual; todo respondía y se ajustaba enseguida a la imagen de mi recuerdo.
El aspecto de la ciudad en su conjunto, no había cambiado todavía nada; tardó más que otras partes de España en sentir el cambio, de modo que para mí fue muy encantador eso, porque hubiera sido un desengaño encontrarme cambiadas las cosas que yo había vivido de niño.
El centro de la ciudad, emocionalmente era la Alhambra. Para mí era la atracción máxima ya de niño. Creo que para todos los granadinos lo era en un sentido simbólico, porque estoy seguro de que muchos, muchos granadinos nacieron y murieron sin haber ido a la Alhambra, pero la Alhambra estaba en el fondo del pensamiento. El paisaje humano de aquella Granada era variado y pintoresco, todavía muy pintoresco: gente de pueblo, los catetos que llamaban; muchos gitanos con sus puros y sus pequeños negocios; los señores, con sus trajes severos; las señoras, que no andaban mucho por la calle, siempre acompañadas por supuesto.
Lo granadino está dentro de mí; en la impronta, lo grabado en la memoria y en mi espíritu en la infancia sigue existiendo; no se pierde. Yo, en la extrema vejez en que estoy me doy cuenta de que mi personalidad está fraguada por las experiencias de mi infancia y mi adolescencia.”
Don Francisco Ayala, descanse en paz. Deseo que vaya a un Cielo en el que pueda continuar su costumbre de tomar un par de copas de whisky para cenar.
Ha muerto un gran escrito y una persona admirable.
ResponderEliminarNo sé qué está sucediendo, debe ser que hay déficit de ángeles...se nos llevan a Benedetti, a la negra (Mercedes Sosa) y ahora a Francisco Ayala...ojalá pase lo mismo en el infierno para que nos equilibren la balanza...
Un besito guapetón
Zayi:
ResponderEliminarLa balanza está equilibrada siempre; seguro que habrá por ahí otros personajes a los que aún no conocemos y que ocuparan lugares importantes.
Muchas gracias por el comentario.
Un abrazo.
Se ha muerto en silencio, como para que no tomemos conciencia de su grandeza. Como López Vázquez, en el cine, se ha ido uno de los grandes, de los muy, muy grandes.
ResponderEliminarUna pena que halla muerto, yo me he leido muchas de sus obras porque me gusta mcho como escrive, es importante leer para saber escribir conrrecion, lastima que nos haya dejado tan pronto, un abrazo
ResponderEliminarMe encanta la historia y leer crónicas de otros paises y tiempos es fascinantes; es una pena que las personas con esos conocimientos se vayan; lo importante es que sus trabajos quedan escritos. Buena entrada; te mando saludos; hasta pronto.
ResponderEliminarAngus:
ResponderEliminarLos que son relamente grandes no necesitan de grandes aspavientos para que sean recordados; los avala su obra.
Saludos
Esteban:
ResponderEliminarSí es una pena.
Saludos
Janys:
ResponderEliminarTú lo has dicho, nos queda su obra.
Saludos
Una vida plena y un legado para las generaciones venideras ejemplo de honestidad y de buen hacer,precioso y emotivo homenaje.
ResponderEliminarUn abrazo.
Me gustó mucho el homenaje. Me dejó pensando en esto que dijo: estoy seguro de que muchos, muchos granadinos nacieron y murieron sin haber ido a la Alhambra, pero la Alhambra estaba en el fondo del pensamiento Esto es muy común en las distintas ciudades. Acá lo veo muchísimo. Por ejemplo, hablan del Teatro Colón (que incluso internacionalmente está muy bien considerado) y jamás entraron! No hace falta escuchar toda una opera o un ballet completo si no les gusta porque podrían pagar una visita guiada para conocer. Es muy raro!
ResponderEliminarBesos
Un merecido homenaje, y aunque conocía poco de su obra, este desgraciado suceso me ha impulsado a acercarme más a don Francisco.Desde ayer he pasado de uno en otro artículo sobre su vida y obra. Estas palabras suyas me emocionaron mucho pues, ya sabes, eso de volver uno a su pueblo... yo no hace 50,(ni que los tenga) pero hace unos cuántos años que no vuelvo y me trae nostalgia.
ResponderEliminarGracias.
te dejo un beso, Joselo.
Pues que descanse en paz, sin duda.Copón, whiskie para cenar!!!!
ResponderEliminarYo he ido varias veces a ver la Alhambra, y cada vez que voy me gusta más, la ultima vez fue hace tres semanas. Saludos
ResponderEliminarPD. el de antes no soy yo, ya sabes es el que se pasa por mi
Qué bonita dedicatoria! Voy a ver si me pongo al día en el resto de cosas que has subido.
ResponderEliminarUn saludo!
América:
ResponderEliminarMe alegro de que te haya gustado.
Un gran abrazo.
LadyMarian:
ResponderEliminarCierto, es algo que es muy común en las ciudades. Lo tienen como algo suyo y no sienten la necesidad ni las prisas por verlo.
Un abrazo.
Sandra Gutiérrez Alvez:
ResponderEliminarEs curiosa la atracción tan fuerte que ejerce sobre nosostros las tierra donde nos hemos criado.
Un abrazo.
Menda:
ResponderEliminarafirmaba que el secreto de su longevidad (ha muerto con 103 años) es que no dejaba de tomar miel y quie cada noche se tomaba un par de copas de whishy.
Un abrazo
Esteban:
ResponderEliminarNo te preocupes; al leer el comentario me di cuenta de ello. Respecto a la Alhambra; a muchos nos pasa eso que describes.
Un abrazo.
Samantha:
ResponderEliminarMuchas gracias.
Recibe un gran abrazo.
Gracias por compartir la entrevista.
ResponderEliminarBesitos dulces.
Es cierto...habría que revisar ese dicho de "uno no es de donde nace sino donde pace". Granadino hasta la médula el Sr Ayala...y si señor lo del Whisky si era su costumbre fenomenal. Mi tío dice que si a alguien le gusta el orujo es que seguro que es buena persona jeje
ResponderEliminarAbrazox
HADALUNA:
ResponderEliminarNo hay de qué.
Un abrazo.
Calvarian:
ResponderEliminarComo dice en la entrevista, las vivencias de la niñez te crean esa impronta que te durará de por vida. Respecto a las copas, no hay nada que objetar a un señor que ha llegado a los 103 años. Sabio tu tío.
Un abrazo.
creo que nadie muere realmente cuando deja obra
ResponderEliminar( no es mío es de adolfo bioy casares )
beso
Vir:
ResponderEliminarBioy Casares es un autor excelente.
Saludos
¡Qué grande nuestro paisano! Llegó su hora pero dejó un gran legado literario.
ResponderEliminarGregorio Toribio Álvarez:
ResponderEliminarUN enrome legado que quedará para siempre.
Saludos
Quien deja su obra se convierte en inmortal.
ResponderEliminarSaludos mediterraneos para tí.
Sylvia:
ResponderEliminarEs la razón por la que mi paisano ya lo es.
Saludos
Tus palabras avanzan... ya estoy por aqui de nuevo para disfrutar de ellas.
ResponderEliminarUn saludo
Laura M. Cañamero:
ResponderEliminarme alegro mucho de tu regreso.
Un abrazo.
Granada bien merece un homenaje así.
ResponderEliminarDescanse en paz el grande Ayala.
Abrazos
SOMMER:
ResponderEliminarDescanse en paz.
Saludos
descanse en paz... pero que siga escribiendo allá donde esté...
ResponderEliminarun fuerte abrazo Joselo!!!
Tiene razón... Menos mal que yo subo a la Alhambra siempre que puedo. Será que me encanta...
ResponderEliminarQue descanse en paz.
Besos, José Luis, que ya por fin, he podido entrar. Yuhuuuu!
:)
Un gran hombre, con un legado inolvidable. Una entrada merecidisima
ResponderEliminarUn abrazo fuerte
El ente:
ResponderEliminarGracias por el comentario.
Lourdes:
ResponderEliminarLa Alhambra es una joya que podemos disfrutar.
Gracias por el comentario.
Iradai:
ResponderEliminarGracias por el comentario.
La verdad es que es una pena ..Sobre todo perder a los grandes..
ResponderEliminarQue descanse en paz.
Saludos
Lamentamos mucho lo de Ayala. Gracias por tus buenos deseos.
ResponderEliminarMaya Rincón:
ResponderEliminarEs una pena, aunque nos deja un gran legado.
Gracias por el comentario.
Un abrazo.
NEVSKY:
ResponderEliminarMe alegra ver que os unís al pésame.
Gracias.
Un abrazo.
Me gustó mucho el homenaje que le hiciste a Ayala, se merecía eso y más tanto como escritor como persona.
ResponderEliminarBesos.
¡Qué gran pérdida! Y casi que le hacíamos inmortal al pobre.
ResponderEliminarUna biblioteca madrileña lleva su nombre y se le ha hecho un sentido homenaje.
Que él descanse en paz y que nosotros le releamos.
eva-la-zarzamora:
ResponderEliminarNo podía dejar de hacerle algún homenaje a un escritor granadino. Al ver la entrevista, pensé que era mucho mejor que hablara el maestro y convertirme así en un mero instrumento al poner el blog a disposición de sus palabras. habría sido demasiado attrevimiento por mi parte pretender que mis palabras resaltaran sobre las de un gran escritor.
Gracias por el comentario.
Un abrazo.
Valentín VN:
ResponderEliminarEl haber sido tan longevo le ha dado una oportunidad que casi nadie suele tener; ha asistido en vida a multidud de homenajes y reconocimientos.
Muchas gracias por el comentario.
Un abrazo.