Crisis.


Estoy seguro de que ya ni el más necio entre los optimistas, tomemos por ejemplo al señor Rodríguez Zapatero, duda de que estamos atravesando una de las más graves crisis de la historia.
El paro está subiendo hasta cuotas sólo antes alcanzadas en época de los gobiernos de González. La liquidez de las cajas de ahorros y bancos está en tela de juicio. Acaba de ser intervenida la Caja de Castilla la Mancha, justo antes de colarle un gol por toda la escuadra a Unicaja. No hay quien pueda meterse en la compra de una vivienda, los bancos no dan ni la hora, hasta los bolígrafos los tienen bien atados con cadenas, que si eres zurdo, como es mi caso, te las ves y te las deseas para poder hacer una firma medio en condiciones.
La palabra crisis viene del griego, y significa cambio brusco. Pues bien, estamos en una época de cambios.
Para empezar, en el país de la coca cola y de las hamburguesas, acaban de elegir como presidente al señor Obama, un negro, mezclado, pero negro, no hay más que verlo caminar. Sus andares recuerdan mucho más a los de Will Smith que a los de John Wayne.
Otro gran cambio, Federico Jiménez Losantos, ha sido cesado como director del programa La Mañana en la Cadena COPE. Noticia que se acomodaría muy bien al sentido etimológico de la palabra crisis, cambio radical y brusco, y vaya si lo es. Tanto Jiménez Losantos como César Vidal, han liderado y dirigido la línea editorial de la COPE en los últimos años. En unos días, se los han ventilado. Habrá que ver qué sustitutos les encuentran, pues será complicado que sus oyentes, no salgan en desbandada hacia el dial de Onda Cero y el programa de Carlos Herrera. Que desde hoy, se perfila como el gran y casi único, líder mediático de las mañanas radiofónicas.
También hay crisis en el Gobierno, al menos eso es lo que dicen los periódicos. No se trata de una crisis cualquiera, entrarían Pepiño Blanco como Ministro de Fomento y Elena Salgado pasaría al Ministerio de Economía y Hacienda. A don Manuel Chaves, sempiterno cuasi virrey de Andalucía, lo ascienden a la categoría de Vicepresidente del Gobierno. Vicepresidencia inventada por ZP, en la que se le daría el encargo, de negociar con las CCAA el reparto de un pastel cada día más mermado. Difícil tarea.
Rodríguez Zapatero pretende ilusionar y dar confianza a los españoles con unas caras conocidas. Pero se equivoca, son algo viejos para ilusionar. Dos de ellos, vienen del Felipismo, aquella época de alto nivel de parados, del GAL, de Filesa… De hecho, Chaves fue Ministro de Trabajo, ya rozamos el nivel de desempleo de su época. ¡Qué ilusionante!
La Ministra Salgado fue Secretaria de Telecomunicaciones en el Felipismo. ¡Qué ilusionante!
Para colmo, el joven del trió calavera, Pepiño Blanco. Entrará en el Gobierno como Ministro de Fomento, en sustitución de la deslenguada Maleni. Poco socialistas hay tan sectarios como Pepiño, pero aun así, creo que es el más solvente de los tres.¡Qué ilusionante!
Otro gran cambio es que Zapatero pague el precio de una palmadita en la espalda de un Presidente de los EEUU. Precio que pasa por acoger de un modo, seguramente irregular, a presos de Guantánamo.Precio que incluye el envío de tropas españolas a la guerra de Afganistán, sí, he dicho guerra. En definitiva, precio que pasa por tener más tropas españolas en situación de peligro de las que estuvieron en época de denostado señor Aznar. A ver ahora, quién se levanta ante la bandera de los USA y quién se inclina ante la misma.
Pasando al tema de mi Andalucía, gran crisis. A más de una generación de andaluces nos parecerá mentira que, caso de confirmarse la noticia, Chaves no sea nuestro presidente. Parece ser que las últimas encuestas daban al PP por encima en la estimación de votos. No termino de creérmelo, pero puede que hayan querido darle una salida a Chaves, que sea digna es más discutible, porque le lloverán palos hasta en el carnet de identidad.
Se me está ocurriendo tema para una película de terror…
Maleni próxima Presidenta de la Junta de Andalucía...

Entradas populares de este blog

Age quod agis

En memoria de Antonio Espinosa, un amigo

Escribir es una historia de superación