Despedida sin adiós

 Despedida sin adiós

Despedida sin adiós


Es un adiós sin distancia,
Un distanciamiento sin adiós.

Si nuestra relación fuera un árbol, cortaste las últimas ramas con flores el día que utilizaste mi te quiero para darme un pisotón.

En las despedidas definitivas no aparece la palabra maldita. Adiós es un aviso, un reclamo para llamar su atención.

El árbol está talado con un hacha de filo oxidado, yermo por la sal con la que regaste la tierra con frías paladas de desaires.

Tú eres feliz por tener lo que quieres, yo lo seré cuando aprenda a vivir lejos de esta ficción.

José Luis López Recio

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